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[vixx&exo] cosquillas en las manos

Título: Cosquillas en las manos
Pareja: Hongbin/Baekhyun | menor Hongbin/Hakyeon
Género: AU
Rating: NC-17 (i think?)
Número de palabras: 2100+
Advertencias: muerte, frottage,[y...] breathplay. Also, un-betaed
Resumen: Una emoción le lleva a la otra; Hongbin no puede pensar con claridad y Baekhyun envuelve su cuello con dedos largos.
Nota: Limón desafió a su tlist a escribir con lo que salga de aquí y a mí me tocó "inexperienced murder frottage" pero en mi idiotez anoté "muderer". Y terminé con esto. Así que técnicamente, no es mi culpa.

Hakyeon está en el baño.


Muerto.


Hakyeon está muerto en el baño. Y unas mil mierdas, Hongbin no puede pensar con claridad si la música taladra sus oídos y la muchedumbre alrededor lo empuja sin cesar. El antro está lleno a rebosar y, en su mayoría, los asistentes están en otro estado, allí pero muy lejos de allí. Oye de pasada que le murmuran, o le gritan, no está seguro, halagos que son tan desagradables como la imagen que hace unos minutos presenció: el cuerpo de Hakyeon, siempre tan elegante, lánguido entre la pared llena de escritos y un inodoro manchado. Las luces de neón fucsias se reflejaban con vaguedad sobre su cuello largo y sus labios entreabiertos, y con mayor fuerza sobre su cabello teñido de violeta y sus ojos acuosos pero tan desprovistos de vida.


Sin dudas, lo impactó.


Mantuvo su cuerpo paralizado por un segundo para empezar a temblar al siguiente. Tuvo que salir corriendo, regresar a la pista principal donde el aire está cargado también, aunque de una forma diferente, pero allí sí puede respirar. O eso intenta, porque siente un nudo en la garganta y le duele cada vez que traga saliva, y traga saliva sin cesar, y su estómago amenaza con terminar de rebelarse. Y quizás Hongbin quiere hacerlo, quiere agacharse y vomitar, purgarse entre cientos de personas que poco le importan, porque ha sido todo tan inesperado y desagradable y…


...y emocionante. Todavía puede sentir el cosquilleo en las palmas de sus manos y casi que jura que, cuando las alza para contemplarlas entre los flashes estrambóticos de aquel club, puede ver la piel ajena bajo sus uñas.


No debe hacer esto. No, debe salir de allí. La gente lo mira y tal vez lo miran sin ver, pero lo miran y la culpa del no sentirse culpable lo acosa. O el miedo de que ojos opacos, tan diferentes a los que tenía Hakyeon, se giren sobre él y lo señalen. Así que se apresura. Se dirige hacia la salida pero la muchedumbre no le deja avanzar mucho, empujándolo siempre hacia atrás. Hacia alguien que tira de su hombro con insistencia.


Eres demasiado evidente, ¿lo sabías? le canturrean en el oído y todos los músculos del cuerpo de Hongbin se tensan. Una risa particular le hace caer en la cuenta de que es Baekhyun más rápido que sus ojos delineados y su sonrisa cuadrada. Si lo que quieres es un polvo, tienes que ser más sutil.


Hongbin está por parpadear, mas los trazos de confusión se alejan de su cerebro cuando siente la yema de un dedo caer por el filo de su clavícula hacia el centro del pecho. Tiene la camisa desabrochada, abierta por Hakyeon, recuerda, y revela más de lo que quisiera. De modo que Baekhyun lo malinterpreta. O lo interpreta como se le da gana, dada su mirada intensa y cómo se lame el labio inferior, donde ahora tiene un piercing. Debe ser reciente.


Cuando lo conoció no lo tenía, demasiado jóvenes como para que los acepten en un estudio de tatuajes y perforaciones legal o como para ser echados de la escuela. Tampoco que fueran demasiado correctos; Baekhyun metiéndose en bares con identificaciones falsas y Hongbin salteándose clases por semanas.


No que a mí me vaya la sutileza, claro añade con un guiño desvergonzado.


Cada vez que se encuentran es así; desprovisto de vergüenza alguna pero medido a la situación. Siempre con una contestación rápida en la punta de la lengua, insinuante o sarcástica. No hay dudas de por qué se llevan tan bien, le dijo una vez Wonsik tras observarlos por unos cuantos minutos. Hongbin no le entendió; para él Baekhyun se parecía más a Hakyeon, aunque a la vez eran bien opuestos.


Hakyeon.


Debo irme.


Intenta apartarse, el bloque de cuerpos aún empujándolo de regreso, pero Baekhyun le agarra la camisa. Le agarra la camisa, se la abullona y luego la alisa, con parsimonia. Envuelve su cuello con dedos largos, los que imagina deben hacer maravillas, y acerca sus rostros. Hongbin titubea, titubea y mucho, porque por lo mucho que siempre han tonteado, jamás ha sucedido nada. Él siempre estaba al pendiente de Hakyeon y Baekhyun andaba para todos lados con Chanyeol, entrando y saliendo de la relación tan seguido que era difícil seguirle el rastro.


Sí, podemos ir a algún lugar más tranquilo.


Debería negarse, irse al demonio y principalmente fuera de ese antro, pero todo su cuerpo cosquillea y Baekhyun lo tiene bien agarrado del cuello, sus labios perforados a sólo unos centímetros. No huele a sudor, tampoco a perfume, y Hongbin siente el rotundo deseo de cambiar eso. Así que asiente con los ojos bien abiertos y el otro ríe, diciendo entre dientes que lo pone un tipo con cara de ciervo, mientras logran abrirse paso entre la multitud.


Es tan grande el subidón que siente, las ansias que lo enardecen, que tarde cae en la cuenta de la dirección que toman.


¿No sientes algo raro? pregunta en cuanto dejan atrás la pista y no tiene que andar gritando.


Es un baño, ¿qué esperabas? resopla Baekhyun, sarcasmo inherente en su voz. Vamos, ambos sabemos que no somos ningunos puritanos.


Hongbin mira con algo de nerviosismo el último cubículo a la derecha, pero Baekhyun lo empuja hacia la izquierda. Labios fervientes tocan su pecho y el piercing, caliente con el aliento, le quema de manera agradable. Pero luego el otro chico lame el mismo punto y le sopla, haciéndole temblar. El cambio de temperatura y la sonrisa satisfecha de Baekhyun son exquisitos, una emoción distinta a las que ha sentido hasta el momento.


Quiere más, mucho más. Emociones, Baekhyun, cosquillas.


Hongbin es de los que sueñan con grandes cosas, mas no poseen la avaricia y persistencia para perseguirlas. Su lista de asistencia, sus proyectos jamás acabados y sus pocos amigos podrían dar constancia de ello. Es algo de sí mismo que más de una vez le había irritado y que se había predispuesto a cambiarlo, sin mucho éxito. Pero puede cambiarlo. Puede ser avaricioso y levantar el mentón fino de Baekhyun y besarle directamente en la sonrisa cuadrada. Lo hace.


Besa a Baekhyun con premura y sin mucho tacto, con más entusiasmo que técnica. Entusiasmo al que Baekhyun no se niega; al contrario. Se besan con labios abiertos, sonrisas grandes y lenguas largas. Hongbin lame todo el interior de su boca, rozando el final de sus encías y con énfasis en su paladar hasta que el otro muchacho deja escapar un sonido gutural, un gemido aún más seductor que los que le oía a Hakyeon cada vez que se la chupaba. Quiere otro, quiere más y más, que Baekhyun se desarme en ruidos bajos sus manos, ahogados por la música estruendosa de ese antro.


Su vientre se siente un remolino caliente que crea en su cuerpo un contraste maravilloso con su espalda sudada y fría contra las paredes escritas del cubículo en cuanto Baekhyun lo empuja, demandante. Entonces Hongbin atrapa con sus dientes el piercing y le da un tirón, algún tipo de reprimenda que ocasiona todo lo contrario en el muchacho. No hay tranquilidad, tampoco delicadeza. Baekhyun no es así y uno no va a un club a buscar eso, le recuerda mientras se restriega contra su muslo. Está duro, ya está bastante duro, y la fricción de sus jeans apretados deben sentirse la gloria a juzgar por cómo sus ojos nublados lo miran y por cómo su boca se abre, indecente. Indecente, indecente, indecente. Todo en Baekhyun le parece bonito e indecente, consiguiendo en él un efecto similar al que le producía Hakyeon, un deseo de seguir más y más.


Agarra sus caderas con fuerzas, obligándolo a frotarlas con las suyas por encima de la ropa, y la sensación es tan placentera que lo lleva acelerar el ritmo hasta que sus miembros duelen. La fricción y la rudeza de la tela hipersensibiliza a Baekhyun que deja escapar un lloriqueo pequeño pero necesitado. Quizá no es el único, porque Hongbin se encuentra a sí mismo respirando de manera agitada y gimiendo directamente sobre el piercing ajeno. Desciende sus manos y las mete dentro de los jeans ajustados de Baekhyun. Le toca el culo con ganas hasta donde sus dedos le llegan y hasta donde Baekhyun le deja antes de golpearle la muñeca.


No soy de esos que follan en antros. Tengo una reputación que mantener espeta con una seriedad que se quiebra al instante. Hongbin no deja de sorprenderse cuando Baekhyun desabotona su pantalón y se lo baja sin preámbulos junto al calzoncillo hasta media pierna antes de hacer lo mismo con los suyos. El aire está frío y cargado, pero ellos están sudados y el pre-semen le produce una sensación maravillosa cuando Baekhyun frota su pene contra el suyo. Soy de los que creen que sin penetración, no hay sexo.


Estás equivocado responde Hongbin con media sonrisa que desaparece en cuanto Baekhyun tira de su miembro con un poco de rudeza.


Dile de esto a tu novio, entonces contesta a su vez Baekhyun mientras se ensaña acariciándole el glande hasta que las piernas de Hongbin amenazan con fallarle. Entonces se detiene abruptamente, ojos bien abiertos. Espera, ¿sigues saliendo con Cha Hakyeon?


Hongbin cierra los ojos.


Respira. Más. Hakyeon. Quiere más. Y Baekhyun aún no se aparta.


No exactamente.


Qué bueno murmura con sinceridad, como si no quiere ocasionar disturbios en una relación que alguna vez Hongbin le comentó era casi soñada. Él espera a que eso le toque algún nervio sensible, pero cuanto más se dilata el tiempo, mássólo quiere volver a moverse contra Baekhyun.


No pregunta por Chanyeol. O por quien sea que haya estado viendo últimamente. Ni siquiera pregunta por permiso cuando obliga a Baekhyun a envolver nuevamente sus miembros. Ha perdido el rastro de su sentido, y quizás también de su propia sanidad, porque hay pocas cosas que puede pensar más allá de moverse arriba abajo arriba abajo y de que, como había imaginado, los dedos finos y largos de Baekhyun sí que podían hacer maravillas.


Gruñe y gime, y le besa debajo de la mandíbula. Se agarra del cabello húmedo y ligeramente ondulado que le crece en la nuca mientras se siguen frotando. Se trabaja su cuello con besos rápidos y largas lamidas entre caricia y caricia. El cuello del otro es largo pero no tanto como el de Hakyeon ni tan esbelto, aunque el hueco que crea la unión con sus hombros es magnífico.


Hongbin lo acaricia, casi en trance, a un ritmo completamente distinto al que llevan abajo.


No sabía que te va eso comenta Baekhyun como si le sorprendiera, pero sin oponerse.


Él asiente, como si en realidad hubiese necesitado confirmación. Cierra sus dedos y aprieta. Se deleita con la manera que la respiración de Baekhyun se agita hasta disminuir, el aire moviendo su tráquea al pasar, y sus labios hinchados se abren dejando escapar el aliento cálido a cambio del poco oxígeno que pueda capturar. Sus miembros duros se siguen tocando, ahora en un ángulo distinto. Y si bien Baekhyun apartó sus manos, tampoco son tan necesarias. Sólo hace falta la fricción, su glande tocando las venas hinchadas y que Hongbin apriete un poco más para que Baekhyun termine.


Termina y se desploma contra él con un suspiro satisfecho mientras se relame el piercing. No dura mucho. Pronto sus ojos parecen salirse de sus órbitas e intenta decir sin éxito alguno su nombre. Hongbin aprieta, aprieta, aprieta y clava sus dedos. Es increíble lo mucho que se le parece y al mismo tiempo en nada a Hakyeon. Baekhyun también atina a mirar a los costados y a querer soltarse, lleno de confusión. Sólo que mientras Hakyeon intentó golpearle el cuello, Baekhyun intenta agarrarse de sus brazos, envolver sus dedos largos y tirar.


Es en vano. Su fuerza se le escapa más rápido que el aire.


La cabeza se Baekhyun se ladea el costado y, cuando lo nota, lo suelta de inmediato. El cuerpo cae, lánguido, contra la pared lleno de escritos y a un lado del mugroso inodoro. Las luces de neón fucsia causan que su piercing brille con fuerza, a diferencia de su ropa manchada de semen y sus ojos sorprendidos y tan desprovistos de vida. Y toda la imagen es incluso más impactante que la que dejó cubículos más allá, a la derecha.


No se lo esperaba. Baekhyun no se lo esperaba; Hakyeon tampoco. Ni el mismo Hongbin se lo esperaba. Fue una combinación desastrosa de tiempos y fuerzas mal calculadas y emociones fuertes, se dice. Se arregla la ropa con rapidez y huye al pasillo.


Baekhyun está en el baño.


Muerto.


Baekhyun está muerto en el baño, donde también está Hakyeon,muerto también. Y unas mil mierdas, Hongbin no puede pensar con claridad si la música taladra sus oídos y la muchedumbre lo empuja sin cesar. ¿Por qué lo ha hecho? Tendría que huir, irse de ese antro antes de que ojos que los miran sin mirar le echen culpas. Traga y traga saliva aunque le duela el nuevo nudo en la garganta que se le ha formado, mientras intenta pensar. ¿Qué hace, qué hará? ¿Qué debería hacer?


Sus manos cosquillean.

Tags: exo fanfic, p:baekbin, p:nbin, r: nc-17, vixx fanfic
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